Creando armonía con Feng Shui
En Feng Shui hablamos de mantener la armonía la cual es por cierto el equilibrio entre la polaridad básica del universo: Yin y Yang. Para atraer Prosperidad y Bienestar a nuestras vidas hemos de cultivar el arte de la armonía.
Todo en la Creación parece moverse entre dos pares de opuestos, del equilibrio resultante surge una tercera fuerza: la vida, que a nuestros efectos es energía en movimiento. Así la noche nos lleva hacia la oscuridad y el frío y el día hacia el calor y la luz. Pero no pudiendo permanecer en esos extremos resultamos en un punto medio oscilante entre ambos.
Similarmente, si un espacio es del todo oscuro, sin aberturas, con escasa luz interior, frío y húmedo, diremos que hay un desequilibrio, abunda un extremo y escasea el otro. El impulso natural será equilibrarlo con mas luz y calor. Así entonces, equilibrar es dar armonía, y la armonía se expresa en la forma en que circula el Chi, la bioenergia fundamental.
Todo podría reducirse a esta visión: luz-oscuridad; calor-frío; alto-bajo; cerca-lejos; en movimiento-quieto; etc.
Una vez audité una casa por - cierto bastante desafortunada- donde los recién mudados dueños se quejaban de que sus amigos de antaño ya no los visitaban. Cuando analizamos la sala de estar vimos algo curioso, la misma tenia forma de pasillo largo y estrecho, con dos puertas enfrentadas en los extremos. Los escasos muebles en ese espacio casi no permitían suponer que esa era una sala de estar, sino que se ofrecía como una sala “de paso”. Y tal cual, los invitados pasaban al no haber energía de contención.
En estos casos el lenguaje de los espacios es contundente. Aun cuando formalmente un espacio tenga una función, inconscientemente no se percibe como tal, y el resultado es contrario al esperado. Esta habitación era el resultado de un reciclaje de la versión antigua del inmueble. Obviamente hecho sin considerar una mirada desde el Feng Shui.
He visto casas con enormes espacios que supuestamente deberían convocar a la familia, pero esta opta inconscientemente por un rincón en la cocina. Y es que el otro espacio es demasiado Yang como para favorecer los sentimientos de pertenencia, cariño y familiaridad. Así se percibe inconscientemente y entonces se actúa en contra de la lógica esperada.
Es algo muy simple, fácil de entender pero algo mas difícil de comprender. Todo se puede reducir a la armonía entre el Yin y el Yang. Solo con esto se logran grandes progresos. Pero hay que saber usar estos principios...
EL CHI
Si queremos armonía hemos de llenar nuestros espacios de Chi, la energía fundamental o bioenergía. Al Chi positivo se le conoce como Sheng Chi, idealmente debería fluir como un río en la llanura: ondulante, sin estancamientos ni aceleraciones. Para esto es de suma importancia el diseño del espacio. Si una casa tiene un diseño inapropiado luego será imposible llenarla de Sheng Chi, por tanto vaya esta advertencia para quienes se encuentran a punto de construir su vivienda soñada.
Al Chi negativo se le conoce como Shar Chi. Lo podemos encontrar en las siguientes situaciones:
- Cuando hay aceleración de las corrientes de energía. Por ejemplo en un pasillo.
- Cuando hay estancamientos, no hay renovación y el Chi se descompone y pierde su calidad sanadora. Por ejemplo en un sótano.
- Cuando una superficie puntiaguda apunta directamente a la casa o a sus ocupantes. Esto se conoce como “flechas envenenadas”, tal el metafórico nombre chino. Puede ser el caso de un objeto prominente o amenazante que apunte a nuestra morada.
Del mismo modo podemos decir que el Chi se divide en dos categorías: visible e invisible.
Cuando entramos a una casa o espacio tenemos claras sensaciones. Hay colores, aromas, texturas, sensaciones de diverso tipo que alimentan o no nuestra idea de un espacio sano. Esto seria el Chi visible. Eso que podemos percibir con nuestro sentidos físicos.
El Chi invisible es un tipo de energía mas sutil. En realidad puede percibirse como el anterior, pero en general pocas personas han desarrollado esa habilidad. Se estudia básicamente en las escuelas de la Brújula y se conocen sus formas como Portentos, Estrellas o Presagios.
Si entendemos a fondo la idea del Chi y su manifestación como Yin y Yang, estaremos a punto para armonizar un ambiente. No importa que escuela de Feng Shui Clásico sigamos, en todas son estos dos conceptos pilares inmutables del viejo arte.
Elbio Finozzi Zana
Asesor en Feng Shui Clásico
helvius@adinet.com.uy
